El nuevo presidente de la SGAE plantea el rumbo que tomará la institución

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Como una sociedad privada orientada a la gestión de los derechos de autor de los socios que la conforman, la SGAE, Sociedad General de Autores y Editores tendrá al mando por los cuatros años siguientes a José Ángel Hevia (inventor de la gaita electrónica), quien, con 20 votos a favor, 12 abstenciones y 2 votos en contra, se encargará de llevar las riendas de la entidad por un terreno hasta ahora plagado de enfrentamientos y polémicas.

El actuar innovador del gaitero junto a su habilidad para romper molde, son puntos que se espera jueguen a favor de todos, para que con Teo Cardalda, Antonio Onetti, Fermín Cabal y Clinton J. Williams como vicepresidentes, poco a poco se empiece a limpiar la deteriorada imagen de esta sociedad, la cual ha sido incansablemente señalada por los medios de comunicación.

Un camino lleno de retos para Hevia

Con 20 votos a favor como prueba de confianza, la misión de Hevia no es otra que renovar la SGAE hasta “sacarla del atolladero” en el que se encuentra. Para ello, de acuerdo a sus primeras declaraciones, es fundamental que ni las discografías ni mucho menos los autores se marchen de la sociedad, esto a raíz de una amenaza de esta índole por parte de unos cuantos socios.

Ante el plazo de tres meses que otorgó el Ministerio de Cultura a la SGAE para cumplir con requerimientos que incluyen el arreglo de sus estatutos, de su reparto y el voto electrónico, el músico ha afirmado que, tras su primera reunión con la junta directiva, se les ha dado una total prioridad a estos aspectos.

En cuanto a “la rueda”, nombre con que se denomina el presunto fraude a partir de las canciones emitidas de madrugada a través de la televisión, el recién nombrado presidente ha dicho que “nadie en esta mesa reconoce el término” y que, para tranquilidad de todos, no hay ni un solo miembro perteneciente a la junta directiva que se encuentre imputado por dicho fenómeno.

El preocupante momento por el que pasa la SGAE

Ante el clima casi que irrespirable que vive en el momento la institución, Teo Cardalda se ha aventurado a pedir una especie de tregua a los medios de comunicación para que, a partir de esta transformación interna, la SGAE pueda ocuparse a pleno de reconstruir su reputación y recaudar.

Teniendo en cuenta que el Colegio de Pequeño Derecho se unió para votar en bloque a favor de Hevia, estar casi que al borde de la extinción ha sido razón suficiente para procurar diálogos que conduzcan a una solución, pues esto es básicamente lo que ha solicitado el Ministerio.

Con muchas dudas a su alrededor, José Ángel Hevia deberá hacer lo propio para que conseguir el respaldo de la asamblea, modificar el sistema de reparto para que sea equilibrado y resarcir los errores de comunicación que han sumado bastante a la imagen negativa que ahora ostenta la entidad, obviamente, también está el objetivo de una reconciliación honesta con el Ministerio de Cultura.

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