La Política fiscal en la Unión Europea: Fiscalidad e Impuestos

Impuestos en la Unión Europea

La política fiscal de la Unión Europea se encuentra compuesta por dos ramas: fiscalidad directafiscalidad indirecta. La primera es una competencia exclusiva de los Estados miembros de la UE; la segunda se corresponde con la libre prestación de servicios en el mercado y la libre circulación de mercancías.

En cuanto a la fiscalidad directa, desde la Unión Europea han sido fijadas diferentes normas para la fiscalidad de las sociedades y la tributación personal. De esta manera los Estados miembros han optado por tomar medidas conjuntas para evitar que se puedan llegar a dar casos de evasión fiscal. También para eludir una posible doble imposición.

La fiscalidad indirecta, por su parte, es la que coordina la legislación relacionada con el IVA y los impuestos especiales. De esta manera se trata de garantizar que no haya distorsiones en la competitividad en el mercado por parte de las empresas, sin que haya ventajas en unos países frente a otros.

 

Fiscalidad directa

La fiscalidad directa propone el abordaje de diferentes medidas que, a través de diferentes Directivas se establecen normas fiscales que corresponden a un régimen fiscal común aplicable en los diferentes países que forman parte de la Unión Europea. A través de los planes de acción correspondientes, la UE busca luchar contra el fraude y evasión fiscal. Para ello alude a la cooperación administrativa de los Estados miembros.

Algunos de sus puntos clave son los siguientes:

Pagos de intereses y cánones

La Directiva 2003/49/CEE tiene por objetivo asegurar la imposición justa de los pagos efectuados entre sociedades asociadas, siendo aplicada sobre el pago de interesespagos de cánones.

De esta forma, se trata la abolición los impuestos que se gravan en el país de origen de la UE que también son gravados por el país beneficiario. Es decir, la finalidad es la de garantizar que no se graven los países en más de un Estado, que no exista una doble imposición.

Así pues, los pagos de intereses y cánones que tengan lugar en un país de la Unión Europea están exentos de cualquier otro impuesto aplicado en ese país sobre los pagos cuando el beneficiario efectivo de estos sea una sociedad de otro país miembro o un establecimiento permanente ubicado en otro país de la Unión Europea.

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Supresión de la doble imposición

A través de la fiscalidad directa se establece el marco de actuación relativo a los casos de doble imposición.  Para ello, desde la Unión Europea se presenta un procedimiento enfocado a suprimir la doble imposición en algunas situaciones en específico.

Para ello se hace referencia al procedimiento amistoso para dar solución del caso. En el caso de que este no se produzca, las autoridades de los dos países miembros de la UE deberán presentar el caso ante una comisión consultiva, encargada de proponer una forma de dar solución al litigio.

Lucha contra la elusión fiscal

A través de su Directiva 2016/1164, la Unión Europea establece diferentes normas cuyo objetivo es el de prevenir la elusión fiscal por parte de las empresas. Esta se aplica sobre todos los contribuyentes que se encuentran sujetos al impuesto sobre sociedades en uno o más países de la UE.

Dicha Directiva establece normas en cuatro ámbitos concretos para hacer frente a la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS), es decir, a las estrategias de elusión fiscal que tratan de aprovechar las lagunas existentes en normativa fiscal para trasladar sus beneficios a lugares con una nula o reducida imposición. Los cuatro ámbitos mencionados son los siguientes:

  • Normas de imposición de salida.
  • Normas de limitación de intereses.
  • Norma general contra prácticas abusivas.
  • Normas sobre las sociedades extranjeras controladas.

Asimismo, la fiscalidad directa también contempla los diferentes mecanismos para la resolución de litigios fiscales y hace énfasis en el régimen fiscal común que se aplica entre las sociedades matrices y filiales en los diferentes países de la UE.

 

Fiscalidad indirecta

La fiscalidad indirecta regula los impuestos indirectos aplicados por los diferentes países de la unión Europea. Se consideran como tales, las tasas impuestas sobre bienes y servicios. Además, los países miembros de la UE no pueden someter a las sociedades capitales a una imposición directa sobre la concentración de capitales.

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Entre los impuestos contemplados en la política fiscal de la UE se encuentran:

  • Impuesto sobre el valor añadido (IVA). El IVA es aplicado en todas las transacciones llevadas a cabo en la Unión Europea que se realiza por cualquier personas física o jurídica que en el marco de su actividad profesional ofrece bienes y servicios. También están sujetas al impuesto las importaciones que realiza esta persona.
  • Tributación del alcohol y las bebidas alcohólica.: La UE establece normas para los impuestos sobre el alcohol y las bebidas alcohólicas. Para ello define unas normas que dependen de su categoría: cerveza, vino y otras bebidas fermentadas, y bebidas espirituosas.
  • Impuesto especial sobre las labores del tabaco. Se establecen los principios generales y los tipos mínimos de este impuesto especial. Se aplica sobre las diferentes labores del tabaco, tales como cigarrillos y puros. Son sometidos a este impuesto tanto si se fabrican en la Unión Europea como si son de importación.

  • Impuestos sobre los productos energéticos y la electricidad. A través de la fiscalidad indirecta, la Unión Europea impone sus normas sobre impuestos relativos a la electricidad, los carburantes de automoción y la gran mayoría de los combustibles empleados para calefacción. Su objetivo es el de garantizar el correcto funcionamiento del mercado único de energía de la Unión Europea.

Impuestos especiales

A través del Reglamento 389/2012 sobre cooperación administrativa en el ámbito de los impuestos especiales se establecen las normas relativas a los países de la UE, tratando de garantizar la correcta aplicación de los impuestos especiales. De esta manera se incrementa su control y se acelera su recaudación.

Asimismo, cuenta con un sistema que supervisa los movimientos transfronterizos de productos sujetos a impuestos especiales como son los relaciones con el alcohol, la energía o el tabaco.

Un aspecto clave al respecto sobre los impuestos especiales es saber que los ingresos obtenidos por los impuestos directos sobre la venta o consumo de productos específicos como los mencionados van en su totalidad al país en el que se pagan.

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