Los 3 tipos de recursos administrativos: Alzada, Potestativo de Reposición, Extraordinario de revisión

A la hora de hablar de las clases de recursos administrativos, nos encontramos con tres que se encuentran regulados en la Ley 39/2015 y que son: alzada, potestativo de reposición y extraordinario de revisión.

 

Recurso de alzada

El objeto del recurso de alzada es el recurso utilizado cuando las resoluciones y actos de trámite cualificados no supongan el fin de la vía administrativa, interponiéndose ante un órgano superior jerárquicamente al que las dictó.

Los plazos son de un mes desde la notificación en el caso de un acto expreso; y en cualquier momento en el caso de un acto presunto.  El plazo máximo para dictar resolución será de tres meses; y si no la hubiera se da por estimado salvo en varias excepciones.

 

Recurso protestativo de reposición

Se recurre al recurso protestativo de reposición en aquellos casos en los que los actos administrativos supongan el fin de la vía administrativa. Se interponen ante el mismo órgano que los hubiera dictado o pueden ser impugnados ante el orden jurisdiccional contencioso-administrativo.

El plazo de presentación es de un mes desde la notificación en un acto expreso (dos meses para un recurso contencioso-administrativo) y en cualquier momento en un acto presunto.

En este caso, el plazo máximo para que se dicte y notifique la resolución es de un mes.

 

Recurso extraordinario de revisión

Este se da con muy poca frecuencia y su objetivo son los actos firmes en vía administrativa, contra aquellos en los que no es posible interponer ninguno de los dos recursos anteriores. Este recurso se interpone ante el mismo órgano administrativo que lo dictó, pudiendo hacerlo solo cuando concurra alguno de estos casos:

  • Existe un error de hecho al dictarlo.
  • Aparezcan documentos de valor esencial que puedan evidenciar la existencia de un error en la resolución.
  • En los casos de que en la resolución hayan influido testimonios o documentos declarados falsos por una sentencia judicial firme, ya sea anterior o posterior a la resolución.
  • Si la resolución se hubiera dictado a consecuencia de cohecho, prevaricación u otra conducta punible.

En estos casos el plazo de interposición es de cuatro años desde la fecha de notificación en el caso de que se trate de un error de hecho y de tres meses en los demás supuestos. La resolución se llevará a cabo en un plazo de tres meses.

asesor fiscal

Como funciona una asesoría fiscal: Funciones de un asesor fiscal

Un asesor fiscal es aquel profesional que se encarga de la gestión del cumplimiento de las obligaciones tributarias de sus clientes ante la Administración Pública. Puede prestar sus servicios tanto a personas como a empresas, siendo necesario que, previamente al ejercicio de su labor, se lleven a cabo las cuentas de las personas físicas y las jurídicas, entre las cuales se encuentran los ingresos y los gastos.

Una vez que se encuentran hechas las mismas, la asesoría fiscal se encarga de optimizarlas. La finalidad es obtener el mayor ahorro fiscal posible, siempre de acuerdo a la ley. De igual modo, el asesor fiscal puede llevar a cabo servicios de asesoramiento a sus clientes sobre decisiones de ahorro futuras.

 

Funciones de un asesor fiscal

En una asesoría fiscal existen diferentes tipos de asesores, si bien sus funciones son , principalmente las siguientes:

  • Asesorar y planificar a nivel fiscal la defensa de los intereses de los contribuyentes, advirtiendo de las opciones existentes para ahorrar impuestos.
  • Proporcionar información, asistencia y representación a los contribuyentes en sus relaciones con la Administración Tributaria. Deben, por lo tanto, hacer valer sus derechos en casos de inspección o gestión tributaria.
  • Uso y manejo de bases de datos fiscales para ser capaces de gestionar la información y el conocimiento en el terreno tributario.
  • Encargarse de llevar a cabo la liquidación trimestral del IVA, IGIC e IRPF.
  • Realizar las declaraciones del Impuesto de Sociedades y la declaración del IRPF.
  • Ser capaz de identificar las responsabilidades tributarias que están relacionadas con una incorrecta calificación de las operaciones y el incumplimiento de las diferentes obligaciones tributarias.
  • Buscar las mejores soluciones a los problemas tributarios, adoptando las medidas adecuadas en los plazos marcados por la ley.
  • Asesoramiento en derechos aduaneros.
  • Llevar a cabo labores de asesoramiento en tributos locales y autonómicos, buscando una optimización a nivel fiscal.
  • Etcétera.
whistleblowers

¿Qué son los whistleblowers y como están protegidos en España?

El término whistleblowers es utilizado en Europa para referirse a aquellas personas que denuncian un caso de corrupción o fraude en una empresa para que este sea investigado, prevenido o corregido.

Se trata de una persona que se preocupa por el buen funcionamiento de la empresa y que advierte a la misma de los riesgos existentes ante posibles irregularidades, tratando así de ayudar a las empresas a que hagan frente a las mismas. De esta manera, deben ser considerados colaboradores en la gestión de riesgos penales.

Un denunciante puede ser ser cualquier ciudadano que tenga evidencias acerca de un fraude o irregularidad en el seno de una organización. No obstante, aunque es habitual que estos sean empleados anteriores o actuales, realmente no se trata de un requisito imprescindible. Tampoco se necesita que sea testigo directo del fraude.

El problema principal al que se enfrentan estas personas es que, tras su denuncia, pueden tener consecuencias como: ambiente de trabajo hostil, oportunidades laborales limitadas o demandas por despido.

 

Protección de los whistleblowers

De acuerdo a la Directiva de la Unión Europea, hasta el 21 de diciembre de 2021 los Estados miembros de la UE tienen que cumplir con una normativa prevista al respecto de los whistleblowers.

En esta Directiva se crean normas referentes a la confidencialidad de la identidad de estos denunciantes; el tiempo de respuesta de quienes reciben las alertas; la comunicación, el seguimiento; el mantenimiento de los registros y la protección de datos.

De esta manera, se deben incluir los siguientes elementos para una protección eficaz de los whistleblowers:

  • Los canales utilizados para la recepción de informes deben garantizar la confidencialidad de los denunciantes. Será posible la alerta escrita, oral o ambas.
  • El whistleblower deberá recibir un acude de recibo en un plazo máximo de 7 días tras la recepción.
  • Una persona se encargará de hacer un seguimiento del caso a través del contacto con el propio denunciante.
  • Se hará un seguimiento diligente de la alerta anónima cuando así sea dispuestos por parte de la legislación nacional.
  • La retroalimentación entre ambas partes se dará en un plazo inferior a los tres meses.
non bis in idem

El principio non bis in idem de la ley penal

El principio non bis in ídem es el que impide que una misma persona pueda ser sancionado más de una vez por los mismos hechos y con el mismo fundamento. Por ello se suele recurrir a él en los tribunales, de manera que un individuo no puede ser castigado dos veces por los mismos hechos.

De esta manera el principio non bis in ídem es configurado como un derecho fundamental. Este cuenta con una doble dimensión:

  • Material: De esta manera, este principio impide que un mismo sujeto pueda ser sancionado más de una vez por los mismos hechos y fundamentos.
  • Procesal: A este nivel hay que tener en cuenta que está prohibido la duplicidad de procedimientos penales en aquellos casos en los que haya una triple identidad de sujeto, fundamento y hecho.

 

Un derecho fundamental

Para el Tribunal Constitucional, el principio non bis in ídem es un derecho fundamental, estando integrado en la Constitución Española (artículo 25.1). Teniendo este en cuenta, el TC indica que no es posible proceder a enjuiciar penalmente nuevamente en el caso de que el primer proceso haya concluido con una resolución de fondo con efecto de cosa justada.

Esto indica que no es posible iniciar un nuevo procediendo en aquello ya resuelto definitivamente por parte de un órgano judicial. La razón de no iniciar un nuevo procedimiento es no menoscabar la tutela a nivel judicial que viene dada por la decisión firme anterior.

Asimismo, el Tribunal Constitucional cuenta con competencia para la revisión de los órganos judiciales la existencia de la triple identidad requerida de hechos, fundamental y sujeto, al constituir el presupuesto de incurrir en el principio non bis in ídem, y delimitando el contenido de los derechos fundamentales que se encuentran reconocidos en el mencionado artículo.

De esta manera, se trata de un derecho que protege a los sujetos de mayores penas o sanciones por los mismos hechos cometidos.

Nacionalidad española extranjeros

Formas de conseguir la nacionalidad Española

Existen diferentes maneras de poder conseguir la nacionalidad española, la cual puede ser por: origen, posesión de estado, opción, residencia o por carta de naturaleza.

Nacionalidad para españoles de origen

Se considera que son españoles de origen:

  • Aquellos nacidos de una madre o padre española.
  • Las personas que hayan nacido en el país cuando sus progenitores sean extranjeros, si uno de los padres ha nacido en España.
  • Aquellas personas nacidas en España con padres extranjeros si en ambos casos no cuentan con nacionalidad o bien en el caso de que la legislación de algunos de ninguno de ellos atribuya al hijo una nacionalidad.
  • Nacidos en España sin que se conozca la identidad de su padres.
  • Los menores de 18 años que hayan sido adoptados por un español.

Nacionalidad por posesión de estado

Por otro lado, tienen derecho a conseguir la nacionalidad española aquellas personas que hayan contando y utilizado esta nacionalizada durante 10 años de manera continuada y actuando de buena fe. Esto quiere decir, que aunque no sea español, realmente cree que sí lo era en base a un título inscrito en el Registro Civil.

En este caso, la nacionalidad española no se perdería a pesar de que se pueda anular dicho título. En todo caso, la persona debe haber mantenido una actitud activa en la posesión, además de haberse comportado con la consideración de español, tanto en sus derechos como a la hora de cumplir con sus obligaciones.

Nacionalidad por opción

También es posible adquirir la nacionalidad española por parte de extranjeros que cumplen con unas determinadas condiciones. En este sentido, tienen derecho a obtenerla los extranjeros que cumplan con alguna de estas condiciones:

  • Aquellas personas que hayan nacido en España y cuya madre o padre hubiera sido español.
  • Quienes hayan estado sujetos a la patria potestad de una persona con nacionalidad española. No obstante, hay que tener en cuenta que, en este caso, la posibilidad de obtener la nacionalidad española caduca cuando el interesado cumple 20 años; aunque existe la excepción de que por ley personal el interesado no pueda alcanzar la mayoría de edad a los 18 años, caso en el que tendrá dos años desde que alcance la mayoría de edad.
  • Las personas que hayan sido adoptadas por personas españolas después de los 18 años de edad. Se podrá optar a la nacionalidad española hasta que pasen 2 años desde que se haya constituido la adopción.
  • Aquellas personas cuyo nacimiento en España o determinación de la filiación tenga lugar después de haber cumplido los 18 años. En este caso también se contará con un plazo de dos años para solicitar  la nacionalidad española.

Nacionalidad por residencia

Por otro lado, se puede conseguir la nacionalidad española por estar residiendo en el país de forma legal, continuada y durante 10 años antes de la petición. No obstante, existen casos en los que el periodo exigido se reduce:

  • 5 años: Para aquellas personas que posean una condición de refugiado.
  • 2 años: Para personas nacionales de países iberoamericanos, Portugal, Filipinas, Andorra, Guinea Ecuatorial o de origen sefardí.
  • 1 año: En este caso hay diferentes supuestos para obtenerla en este corto espacio de tiempo:
    • Personas nacidas en España.
    • Quienes no hayan ejercido de la manera adecuada el derecho a conseguir la nacionalidad española por opción.
    • Quienes estén casados durante un año con un español o español y no se encuentre separado de hecho o legalmente.
    • Las personas viudas de un español, siempre y cuando en el momento de la muerte no estuviesen separados de hecho o judicialmente.
    • El que haya estado sujeto a la guarda, tutela o acogimiento de una institución o un ciudadano español durante 2 años de manera consecutiva.
    • Los nacidos fuera de España de padre o madre nacidos fuera del país, abuelo o abuela, siempre que de manera originaria estos hubiesen sido españoles.

Nacionalidad por carta de naturaleza

Esta última opción de conseguir la nacionalidad española no se encuentra sujeta a las normas generales del procedimiento administrativo. Se debe otorgar de manera discrecional por parte del Gobierno, que lo hará a través de un Real Decreto tras tener en cuenta circunstancias excepcionales.