reclamacion de deuda malaga

Como reclamar una deuda

Son muchos los autónomos y empresas que deben recurrir a la reclamación para poder cobrar las cantidades que se les adeudan. Este es un problema muy recurrente entre los profesionales, que pueden recurrir a dos tipos de mecanismos diferentes para la reclamación de la deuda. Estos son a vía judicial y la vía extrajudicial.

Vía extrajudicial

Antes de comenzar un procedimiento judicial es aconsejable establecer un contacto con el deudor para tratar de llegar a un acuerdo y que así se pueda liquidar la deuda.

La mejor opción en este sentido es la de llevar a cabo la reclamación a través de un abogado, ya que éste sabrá cómo afrontar cada cuestión de la mejor manera posible. En función de cada caso en particular se recomendarán unas herramientas gracias a las cuales se pueda hacer frente al conflicto que causa la falta de pago, como puede ser el fraccionamiento del pago o restar parte del importe.

En el caso de que no fructifique la vía extrajudicial por las razones que sean, será necesario acudir a la vía judicial para poder recuperar la cantidad impagada.

En este sentido es aconsejable actuar y dar el paso en el menor espacio de tiempo posible, para evitar así que el deudor pueda llegar a encontrarse en una situación de total insolvencia o en concurso de acreedores, lo que complicará la recuperación de las cantidades que se deben

Vía Judicial

Si la vía extrajudicial ha fracasado la única opción para recuperar el dinero que se adeuda es recurrir a la vía judicial, debiendo para ello presentar una demanda ante los tribunales.

En este sentido, la ley prevé tres tipos de procedimientos diferentes para la reclamación a los deudores, partiendo de la base que debe ser una deduda dineraria, vencida y exigible.

Las vías son:

  • Procedimiento monitorio
  • Procedimiento declarativo verbal u ordinario
  • Procedimiento cambiario
impuestos testamentarios

Impuestos testamentarios

Una herencia muestra las voluntades de una persona con respecto a sus bienes, si bien para su reclamación se deben seguir una serie de trámites que pueden llegar a revestir un alto grado de complejidad, algo que también vendrá determinado por si se trata de una herencia con testamento o sin él.

No obstante, dejando a un lado el resto de trámites de la herencia, hay que tener en cuenta que uno de los pasos para poder cobrar una herencia es el pago del impuesto de sucesiones.

Para ello dispones de seis meses para pagar los impuestos de la herencia, aunque si lo necesitas puedes ampliar el plazo. No obstante, debes saber que si decides ampliarlo, desde Hacienda se cobra un interés por ello.

El impuesto sobre sucesiones está cedido a las diferentes Comunidades Autónomas, que en función de la situación establecen bonificaciones en la cuota.

Es importante que tengas en cuenta que el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se paga antes de recibir los bienes. Es decir, no podrás contar con el capital que pueda existir en las cuentas corrientes de la herencia hasta que no pagues dicho impuesto, y lo mismo ocurre con los bienes inmuebles como la vivienda.

De esta manera, antes poder cobrar la herencia será necesario que tendrás que tener el dinero que corresponda para poder hacer frente al abono de los impuestos testamentarios.

La cuantía del Impuesto sobre Sucesiones depende de la Comunidad Autónoma en la que te encuentres, aunque existen una serie de normas a nivel estatal que son orientativas.

Sobre la cantidad heredad (se suman los bienes y se restan tanto las deudas como los gastos testamentarios y el funeral) se pueden aplicar una serie de reducciones, que son:

  • Grupo I: En aquellos casos en los que la adquisición sea por parte de menores de 21 años, reducción de una cuota de 15.956,87 euros, más otros 3.990 euros por cada año que reste para alcanzar los 21 años, con un límite máximo de 40.946,96 euros.
  • Grupo II: Cuando la adquisición tenga lugar por parte de descendientes o adoptados mayores de 21 años la reducción es de 15.956,87 euros.
  • Grupo III: En aquellos casos en los que la adquisición tiene lugar por parte de colaterales de segundo y tercer grado, ascendientes y descendientes por afinidad, la reducción es de 7.993,46 euros.
  • Grupo IV: En el caso de que la adquisición de la herencia sea por colaterales de cuatro grado o más no se puede aplicar ninguna reducción.

Asimismo, existe una reducción por minusvalía de 47.869,59 euros para grados superiores al 33% y de 150.253,03 euros en grados de más del 65%.

Innovacion despacho de abogados

Innovación en los despachos de abogados

La innovación en los despachos de abogados ya se ha convertido en toda una realidad, ya que los profesionales buscan la manera de responder a las necesidades y crecientes demandas de los usuarios.

La innovación llega a los despachos de abogados a través de diferentes formas, no solo en lo relativo a las herramientas tecnológicas o al acudir a nuevos nichos de mercado, sino también a la hora de lanzar nuevos servicios legales, basados en nuevos recursos que están creados para satisfacer los requerimientos de las personas.

No obstante, la innovación en los despachos de abogados también tiene que ver con un claro cambio a nivel mental. Esto hace que se pueda innovar en en la forma en la que se pueden presentar los servicios al mercado, cambiar la forma en la que se comunica el tipo de despacho o adaptando la imagen del despacho para hacer que sea más moderna, en definitiva, numerosas acciones que están pensadas para llegar de una manera más oportuna al público objetivo.

Lo que parece claro es que la innovación es necesaria para la evolución y esto atañe a todos los sectores, incluida la abogacía. En ella más del 80% de los letrados están concienciados de la necesidad de innovar, aunque realmente tan solo un 34% considera que está verdaderamente implementado.

En muchas ocasiones esto se debe a que supone una inversión, lo que junto a la falta de un responsable de innovación y que no exista un plan estratégico al respecto ni un presupuesto determinado, hace que no se pueda llegar a implementar o no lo haga de la manera esperada. No obstante, tampoco se puede obviar que para muchos abogados hay otros objetivos por delante de la innovación, lo cual dicho de paso es un error.

La innovación es clave para poder prestar los mejores servicios a los clientes.

Ley contratos públicos

Qué es la Ley de Contratos en el Sector Público

La Ley de Contratos en el Sector Público es la normativa que trata de luchar por la integridad, transparencia, la igualdad y la competencia a la hora de llevar a cabo contrataciones en el sector público, como se puede deducir por su nombre.

Entre los principales objetivos de la ley de contratos se encuentran los siguientes:

Lucha contra la corrupción

Se establece que las mesas de contratación no pueden disponer de cargos políticos, salvo en las entidades locales, dónde puede haber un tercio de los mismos que sí lo sean.

Los contratos menores se establece en 40.000 euros para contratos de obras y de 15.000 euros en el caso de los contratos de servicios y suministros. No se permite un fraccionamiento irregular del objetivo del contrato.

Además cuenta con medidas destinadas a evitar el fraude de los partídos políticos y otras organzaciones sindicales y empresariales.

Simplificación de los procedimientos

En la actual ley se trata de reducir la burocracia y el resto de cargas administrativas, promoviendo el uso de la declaración responsable, y los procedimientos abiertos simplificado y supersimplificado. De esta manera se buscan reducir los plazos y mayor agilidad a la hora de presentar proposiciones.

Mayor competencia para PYMES

Con esta ley se consigue ofrecer a las PYMES un acceso a los contratos públicos gracias a una mayor suavidad en los requisitos de clasificación empresarial, que solo es exigible en contratos de obras con una cuantía superior a los 500.000 euros. De esta manera se fomenta la competencia.

Implantación de criterios sociales y medioambientales

En esta ley se busca elegir en los contratos públicos aquellas ofertas que tengan la mejor relación calidad – precio, tomando en cuenta tanto el precio como criterios sociales, medioambientales e innovación.

Innovación e implantación de medios telemáticos

Por último, otro punto importante de esta ley es la apuesta por la implantación de medios telematicos y electrónicos a la hora de llevar a cabo las contrataciones públicas.

Despachos Online

Despachos online, ¿estafa u oportunidades?

Existen muchas personas que son escépticas con respecto a los despachos online, considerando algunas que se trata de estafas y otras que lo ven como una gran oportunidad.

La realidad es que el avance de las nuevas tecnologías ha provocado mejoras en todos los ámbitos y el mundo de la abogacía es uno más, por lo que son cada vez más los despachos que deciden disfrutar de las ventajas que ofrece el mundo online para ofrecer el mejor servicios a los usuarios que necesitan de asesoramiento legal.

Contratar un abogado a través de internet es un servicio cada vez más demandado puesto que ofrece una gran comodidad y rapidez, así como la disponibilidad de poder acceder a un letrado que resuelva sus dudas y problemas de una manera directa y desde cualquier lugar.

Poder tener a disposición a un abogado a través de un simple clic de ratón o accediendo de forma directa desde el dispositivo móvil es una gran oportunidad, principalmente porque permite disfrutar de una agenda mucho más flexible, ahorrando mucho tiempo en los desplazamientos al despacho.

Las tecnologías actuales permiten llevar a cabo un completo asesoramiento a través de internet, tanto haciendo uso de los tradicionales medios de contacto como correo electrónico o teléfono, como recurriendo a aplicaciones de videoconferencias y similares.

Los profesionales que desempeñan sus labores a través de despachos online son abogados que prestan un servicio similar al que puedes recibir en un despacho físico, debiendo tener las mismas precauciones al respecto, siempre pudiendo certificar que se encuentran colegiados y que están altamente cualificados.

Las nuevas realidades sociales, basadas en un perfil de consumidor que cada vez está más familiarizado con el uso de las nuevas tecnologías, hacen que sea necesario para los abogados adaptase a ellas, al igual que ha ocurrido en el resto de sectores.